En un taller, una muestra es un corte de la pieza de tela, prendido a una cartulina con su nombre y su composición. En internet, una muestra es una pequeña imagen cuadrada junto a un producto, una por cada color o tejido disponible, que el comprador selecciona para cambiar de variante. Ambas sirven a un mismo fin: mostrar el material aparte de la prenda.
Una imagen de muestra tiene que ser fiel al tejido: fotografiada en plano, con luz de día uniforme, de frente y lo bastante cerca para que se vea la trama, con al menos una repetición completa del dibujo, si lo tiene. Una muestra física sigue siendo la referencia cuando importa el tono exacto, porque las pantallas difieren entre sí y respecto al tejido.

