JPEG comprime una fotografía en un archivo pequeño descartando detalles que el ojo rara vez echa en falta, y no admite transparencia. PNG conserva cada píxel y puede llevar un fondo transparente, a cambio de un archivo mayor. WebP hace ambas cosas en menos espacio, y unos marketplaces lo aceptan y otros no.
Para una ficha, la elección segura es el formato que aceptan todos los canales de la lista del vendedor, que suele ser JPEG para una fotografía sobre fondo liso. Un recorte transparente necesita PNG o WebP. El formato es una cuestión distinta del espacio de color: un archivo puede ser un JPEG válido y aun así estar guardado en un modo de color que un marketplace rechaza.
