1. Rellenar el bolso hasta que se tenga en pie
Vacíe el bolso por completo, bolsillos incluidos, y sacúdalo para que caigan las migas y los tiques viejos. Después rellénelo con papel de seda, plástico de burbujas o un cojín pequeño, apretado primero en las esquinas de la base y subiendo hasta que los fuelles se sostengan y el panel delantero quede liso. Pare antes de que las costuras se tensen o el borde superior se arquee hacia fuera: un bolso demasiado lleno se ve tan mal como uno hundido.
Ciérrelo tal como se lleva. Abroche la solapa, lleve la cremallera hasta el final, cierre el broche magnético y abroche las hebillas de un bolso satchel. Un bolso estructurado de armazón rígido necesita poco más que pasarle un paño; la piel blanda, la lona y el nailon son los que más relleno necesitan. Quite el envoltorio de las asas y limpie las marcas de dedos de las placas metálicas.
2. Asa superior erguida, correa a la vista
Haga la foto frontal de frente, con el objetivo a la altura del centro del panel delantero. Desde más arriba, el bolso se estrecha hacia la base; desde más abajo, el asa superior se impone sobre el cuerpo. Retroceda hasta que quede espacio libre por encima del asa y por debajo de los pies.
Las asas y las correas son las partes que se descolocan. Un asa superior debe quedar erguida sobre la abertura y no doblada sobre el logotipo; un lazo de hilo transparente atado a un estante situado encima, o un rollo de papel dentro del asa, la mantiene ahí. Una correa de hombro larga o bien sube hasta un gancho para que se vea su caída, o bien descansa en una sola curva suelta junto al bolso, sin salir nunca de la imagen y volver a entrar. Una correa desmontable puede ir enganchada en una foto y extendida recta en la siguiente, lo que muestra además su longitud y sus mosquetones. Mida la caída de la correa, desde el borde superior del bolso hasta el punto más alto de la correa, y anótela en el anuncio.
3. Fuelle, panel trasero y base
Gire el bolso un cuarto de vuelta y fotografíe el fuelle. Su anchura le dice al comprador cuánto cabe en el bolso, y sus pliegues muestran cómo se ha guardado. El panel trasero merece una foto propia, sobre todo cuando lleva un bolsillo plano o una cremallera. Después tumbe el bolso sobre la parte trasera y fotografíe la base, con sus pies metálicos o sus esquinas desnudas.
Para estas vistas, deje el móvil donde está y mueva solo el bolso. Un conjunto que comparte un mismo fondo, una misma luz y una misma escala se lee como un único objeto visto desde todos los lados.
4. Herrajes, cremalleras y costuras de cerca
El metal es donde un bolso refleja la habitación. Cierres, anillas, hebillas, tachuelas y tiradores de cremallera devuelven la ventana como un destello blanco y el móvil como un rectángulo oscuro. Gire el bolso unos grados, o levante un poco el móvil, hasta que el destello se aparte de la zona grabada. Una hoja de papel blanco sostenida justo fuera de la imagen rellena el lado oscuro de una hebilla con un tono uniforme.
Acérquese para hacer primeros planos por separado: el cierre principal, el tirador de la cremallera con los dientes a la vista, una anilla de la correa donde la piel se une al metal, y un tramo de costura a lo largo de un asa. Mantenga el móvil lo bastante lejos para enfocar y toque la pantalla sobre el metal. Estas fotos muestran un baño gastado hasta dejar ver otro color, los arañazos de un cierre giratorio y la regularidad de las puntadas.
5. Forro, bolsillos interiores y la etiqueta interior
El interior es un hueco oscuro, y el móvil ajusta la exposición al exterior luminoso. Saque el relleno, mantenga la abertura bien abierta hacia la ventana y toque sobre el forro para que la exposición lo siga. Un papel blanco colocado en el fondo devuelve la luz hacia los laterales. Fotografíe el forro en conjunto y, después, cada bolsillo interior, el compartimento con cremallera y la cara interior de la solapa.
En algún punto del interior está la prueba de lo que es el bolso: una lengüeta de piel estampada, una etiqueta cosida, o un número de serie o un código de fecha en una etiqueta pequeña en la costura de un bolsillo. Fotografíe cada uno plano y con nitidez suficiente para leerlo con el zoom al máximo, y conserve el archivo tal como lo guardó el móvil, porque una copia reenviada es demasiado pequeña para que un sello siga siendo legible.
6. Esquinas, cantos y desgaste de las asas
Un bolso usado se desgasta en lugares previsibles: las esquinas de la base, el vivo de los bordes, las asas donde las manos oscurecen la piel, los cantos pintados de la correa y el forro en el fondo del compartimento principal. Fotografíe cada uno de ellos, también los que están limpios, porque la foto nítida de una esquina sin desgaste también es una prueba.
La luz lateral muestra arañazos y arrugas, así que gire el bolso hasta que la marca se vea en la pantalla antes de disparar, y deje el color y el contraste tal como se registraron. Una mancha en el interior, una marca de bolígrafo, un hilo suelto, una anilla deslustrada o un tirador de cremallera sustituido deben figurar tanto en las fotos como en la descripción. Termine con una foto de todo lo que incluye la venta: funda guardapolvo, correa, candado y llaves, caja.
Lista de comprobación
- Bolso vaciado, relleno y cerrado
- Frontal de frente, asa erguida, correa entera en el encuadre
- Fuelle, panel trasero y base en fotos separadas
- Primeros planos del cierre, la cremallera y las costuras, sin reflejos
- Forro, bolsillos interiores y etiqueta interior, legibles
- Esquinas, cantos y asas, gastados o limpios
Actualizado el 12 de octubre de 2026
