PNG existe en dos variantes. Un PNG a todo color guarda todos los colores que contiene la foto; un PNG de paleta conserva una lista corta de colores para aligerar el archivo. Algunos ajustes de exportación y compresores en línea pasan a la variante de paleta sin avisar. En una foto de producto esto se ve como bandas escalonadas en sombras, degradados y pliegues del tejido, por lo que para fotografías conviene la variante a todo color.
Para la foto de un producto sobre un fondo liso, un PNG suele pesar varias veces más que un JPEG de aspecto idéntico, y ese peso extra puede llevar el archivo por encima de un límite de subida. PNG se justifica en imágenes con texto y bordes duros, como tablas de tallas y gráficos de etiquetas de cuidado, y en recortes que deben seguir siendo transparentes. Los sistemas de tienda difieren en cuál de los dos formatos recomiendan para las fotos de producto.
Un PNG es sin pérdida solo a partir del momento en que se guarda. Una foto que antes era un JPEG comprimido conserva sus bloques y sus bordes borrosos cuando se guarda de nuevo como PNG; el archivo solo se vuelve más pesado. Convertir a PNG nunca repara una imagen, y el origen de un PNG debe ser la foto original o un archivo de trabajo sin pérdida.
